Península de Osa

 La Península de Osa es considerada la última gran frontera sin explorar de Costa Rica y contiene una de las selvas tropicales de tierras bajas más grandes que quedan en el mundo. Este rincón remoto del país alberga el 2,5% de la biodiversidad de todo el planeta, en menos de una millonésima de un uno porciento de su superficie total. La península está rodeada por el Océano Pacífico al oeste y el Golfo Dulce en el Este, y sus aguas costeras son un refugio para la vida marina.La ciudad más grande de la península es Puerto Jiménez, que se encuentra al Sur en el final de la autopista de ruta 245 en la costa del Golfo Dulce. Es un camino sin pavimentar que continua al sur y al oeste de Matapalo, Carate y La Leona. Drake Bay se encuentra en el noroeste de la costa del Pacífico al final de una carretera sin asfaltar que comienza en Rincón de Osa. Tradicionalmente fue establecido para viajes de aventura de alto nivel, con varios albergues de lujo que se encuentran entre los hoteles más reconocidos de la zona. Bahía Drake se está desarrollando rápidamente y es muy accesible para los que viajan de mochileros. La región es ahora el punto de turismo más importante de la Península de Osa y cuenta con un acceso inigualable entre las tres áreas protegidas en la península. También es la única región que queda a lo largo de la costa del Pacífico donde el ‘ecoturismo’ sigue siendo predominante.

Áreas protegidas.

  • Parque Nacional Corcovado – Considerado como la joya del sistema de parques nacionales del país; el Parque Nacional Corcovado cubre un tercio de la masa terrestre de la Península de Osa – un área de 425 km² – y protege una serie de especies endémicas.NationalGeographic lo reconoce como “el lugar biológicamente más intenso en la tierra”. El parque es el hogar de las cuatro especies de monos costarricenses, jaguares, pumas, ocelotes, tapires, cocodrilos, caimanes de anteojos, tiburones toro, osos perezosos de dos y tres dedos, guatusas, osos hormigueros gigantes, grandes pavones, halcones negros, búhos de anteojos, el águila arpía, colibríes, arañas orbe de oro, nutrias, mapaches, pecarí de collar y labios blanco , tamandúas, osos hormigueros sedosos, ranas venenosas, varias especies de serpientes (incluyendo la terciopelo y matabuey o bocaraca), además más de 8.000 especies de insectos, entre ellos al menos 220 especies de mariposas. Se encuentran también, cuatro especies de tortugas marinas (lora, verde pacífico, carey y baula) que también anidan en las playas del parque. Esta área protegida cuenta con al menos 13 tipos de vegetación diferentes, incluyendo al bosque montano, bosque nuboso, bosque pradera, bosque llanuras aluviales, bosque pantanoso, pantano de palma, pantano herbáceo de agua dulce y manglares, que alberga más de 2.000 especies de plantas, incluyendo más de 500 tipos diferentes de árboles . El parque se puede acceder a través de cuatro entradas de la estación de guarda parques, San Pedrillo en el Noroeste, Los Patos en el noreste, El Tigre también en el noreste y La Leona, en el sureste del parque. Mientras que la Estación Biológica Sirena, ubicada en la zona costera, en el corazón del parque, se puede acceder a pie desde Los Patos o en barco desde Bahía Drake (1 hora 10 minutos)
  • Reserva Biológica Isla del Caño – Una vez el hogar de tribus indígenas en la época precolombina, y más tarde utilizado como refugio de piratas, la Reserva Biológica Isla del Caño es más conocida por su buceo scuba o submarinismo en alta mar y el buceo con snorkeling. Situada a unos 20 kilómetros de la costa, esta isla de 3,3 km² es una reserva marina ubicada a 45 minutos en lancha desde Bahía Drake. Las aguas de la isla ofrecen una visibilidad excelente, una gran cantidad de coral y formaciones rocosas submarinas, y numerosas especies marinas, hacen que sea un punto de buceo de primera calidad y la mejor en toda el área continental costarricense. Entre las especies que frecuentan sus aguas, se pueden observar mantarayas gigantes, atún, pez aguja, barracudas, pargos, tiburones, tiburones de arrecife de punta blanca, tres especies de tortugas marinas, morenas, delfines, y ballenas jorobadas y piloto, entre otras especies marinas.
  • El Humedal Nacional Térraba Sierpe – Los Humedales Nacionales Térraba Sierpe cubren 307 km² y cuenta con la mayor extensión continúa de bosque de manglar en la costa del Pacífico de América Central. La visita a los humedales es un tour de naturaleza importante y alberga un hábitat de muchas especies de aves, peces, moluscos, mamíferos y reptiles. Hay especies de aves residentes y migratorias que se encuentran frecuentemente en Térraba-Sierpe, incluyendo: garzas, garcetas, cotingas, y el águila pescador. Los mamíferos más comunes incluyen las nutrias, y los pizotes; los reptiles que se encuentran son caimanes, cocodrilos y boas. Muchas de estas especies dependen de este ecosistema para completar su ciclo de vida; reproducción, el crecimiento y la alimentación. La reserva puede ser explorada en barco desde Bahía Drake (45 minutos)